Javier Gil en Tashkent (Uzbekistan).

Crónica

Hace ya algún tiempo desde la directiva del Spartan Pro se anunciaba, la idea de hacer luchar competidores de nuestra factoría

 con los grandes europeos, entonces a muchos les pareció una utopia. Pues bien, con mucha ilusión, tesón, entrega y muchas horas de entrenamiento

primero conseguimos traer grandes luchadores internacionales a nuestra tierra, para enfrentarse a los nuestros, asimismo trajimos las cámaras

 de Eurosport para transmitir tres grandes combates, de tres grandes campeones almerienses . Ahora con no menos alegría y mucha mas

 ilusión, tras muchos contactos del promotor del Spartan Mr. Juan A. Villanueva Zapata, por fin se nos abren las puertas de la

Europa del Este y Asia, un durísimo mercado conocido por todos, sus luchadores avalan su potencial cuando

pelean en cualquier mundial.

Para la flamante ocasión, el primer país en acogernos será Uzbekistán, y el primero que tendra el honor de luchar contra uno de los mejores

 kickers uzbecos en Tashkent. Sera el magnifico luchador de la factoria Spartan, Javier Gil, que si bien todos sabemos

del potencial de Dilshod como peleador, Gil por palmares no le va a la zaga, a sus 21 años y 21 peleas ya ha peleado en

Lumpinee Stadium, y se ha enfrentado a hombres de la talla del holandes Khalid Lazaar o el marroquí Bouachid el Bilali.

Sabemos que no es empresa facial luchar en otro pais, en una modalidad distinta a la que normalmente se practica, pero el

entrenamiento y el sacrificio tambien se ven recompensados con oportunidades como esta. La cual agradecemos tanto al

Exmo. Ayto. de Tashkent, como a Mr. Abdullah, promotor de la velada y presidente de la Federación de kick boxing.

Javier como decimos, es un luchador de gran proyeccion internacional, un chico que pese a su juventud ha conseguido una

madurez pugilistica propia de los grandes campeones. Sus entrenamientos bajo la tutela de Mr. Zapata trabajando

 con figuras tanto nacionales, como internacionales, todo enfocado a mejorar su tecnica, al conseguir su beca marcho

durante meses a Thailandia a las ordenes del mitico Namsaknoi para hacer su primera pelea en el Lumpinee. Donde volvera

durante un año, tras su siguiente combate el proximo mes en Cantabria, para seguir su entrenamiento de la mano de la leyenda

del muay thai, Namsaknoi.

El combate en si se presenta muy duro, Dilshod es un gran competidor que gano el mundial, los juegos asiaticos y es un

autentico “killer” del ring. Por lo cual habra que ponerle las cosas claras desde el primer round, no dejarle acomodarse en ningun

momento en el cuadrilatero a su pelea. Javier ha estado entrenado muchas horas, muy duro para hacer su pelea e intentar arrebatar

el cinturón a su adversario y traerlo a nuestro pais, hacer que nuestra bandera suba a lo mas alto y suene nuestro himno nacional

en tierra extranjera, en definitiva hacer que los seguidores de este duro deporte se sientan orgullosos de practicarlo y de

pertenecer a la selección española.

Para cualquier luchador del  Spartan Pro, como para su entrenador, es un autentico honor y un orgullo poder realizar estos

combates, que de ahora en adelante esperamos sean mas fluidos para algunos de nuestros mas avezados competidores.

Que esperan ansiosos poder enfrentarse a luchadores de ese calado, que es lo que hace crecer a un competidor, no

acomodarse en combates faciles. En el Spartan tenemos la idea que para llegar a la azotea del edificio hay que subir escalones,

 no bajarlos. Tambien recordar que hablar es gratis, los luchadores de casta demuestran lo que son encima de un ring.

No me gustaria terminar sin agradecer al Mr. Pulat todas las molestias que se ha tomado para que este encuentro

al mas alto nivel pueda celebrarse.

Agradeceros a vosotros tambien, la gente de Thaisport  el magnifico trabajo de difusión que haceis de nuestro deporte. Y por

el trato que nos dispensáis a los miembros del Spartan Pro.

Y para despedirme una vez mas me ratificare en el honor y el orgullo que es para mi, poder entrenar los competidores del Spartan

 Pro Fighters. Por la grandeza de corazón que tienen todos y sobre todo por poder llamarnos amigos.